Monday, December 31, 2007

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Comparto un breve texto que recibí por email. Mis mejores deseos para todos en este 2008 que ya es inminente.

Hoy es el último día del año. Frecuentemente, una mezcla de sentimientos —incluso contradictorios— susurran en nuestros corazones en esta fecha. Es como si una muestra de los diferentes momentos vividos, y de aquellos que hubiésemos querido vivir, se hiciesen presentes en nuestra memoria.

A la hora de hacer el balance del año, hay que tener presente que cada día vivido es un don recibido. Por eso, sea cual sea el aprovechamiento realizado, hoy hemos de agradecer cada minuto del año.

Sunday, December 16, 2007

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Un pensamiento que me ayuda a realizar mis distintos trabajos e impulsar ideas de una empresa o una actividad de ayuda a los más necesitados es el siguiente:

Estoy convencido de que haciendo esto que hago, el mundo será un mejor lugar...

Estoy convencido de que sacar esta empresa adelante hará del mundo algo mejor...
...

Y me parece que este es el verdadero combustible de las empresas exitosas, aquellas que nacen con el convencimiento de una meta mucho más alta que simplemente llenarse los bolsillos de muchos dólares.

Tuesday, December 11, 2007

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La pregunta casi siempre inevitable es... ¿qué procesador es mejor?... ¿Intel o AMD?...

Yo compro Intel, pero reconozco que lo compro y lo recomiendo más por una fijación de marca que por una comparación técnica-científica...

El hecho está en que en el siguiente sitio encontré una comparación de CPUs de los diversos años... para aquel que legusten, puede verlos.

http://www23.tomshardware.com/cpu_2007.html
http://www23.tomshardware.com/cpu_2006.html

Yo por mi parte... creo que seguiré comprando Intel... me ha funcionado y no veo una razón de peso para cambiar mi elección.

Monday, December 03, 2007

Es una Encíclica que me ha gustado mucho, por las siguientes razones:

· El tema de la esperanza es un tema que ha estado altamente presente en mi vida de este año por las diversos cambios que he tenido que afrontar, aprovecho para dejar patente mi agradecimiento a Dios por su ayuda que no me ha faltado para afrontar este presente a veces fatigoso, pero debo decirlo: fascinante.

· Me confirma la visión que tengo de Benedicto XVI (no se por qué pero me gusta más llamarlo Ratzinger a secas… le pido disculpas al Santo Padre por esta posible falta de protocolo… pero este Blog no es para “guardar las formas”, sino es un Blog en el que con todo respeto expreso lo que pienso, lo que siento. Esta visión que menciono consiste en que el Papa es de vanguardia teológica, porque pienso que está tomando grandes ideas teológicas modernas que nos reafirma en nuestra fe acorde a los tiempos sin pretender forzar a una teología estancada que algunos se empeñan en permanecer inmutables en ella como si ya todo estuviera dicho teológicamente hablando.

· Obtuve una explicación de lo que es el Purgatorio, una explicación Teológica moderna… y qué mejor forma que expuesta por el Santo Padre…

Estos son unos de los comentarios que después de escribirlos anotando mis pensamientos de lo que subrayé en la Encíclica considero relevantes, los escribo aquí para estimular la lectura del resumen, porque salió un tanto largo…

· A decir verdad, me emocionó de sobremanera al leer al Papa citar una concepción luterana que ha sido tomada por la teología católica, me emociona porque veo que es alguien que está llevando el ecumenismo al siguiente paso de lo iniciado por Juan Pablo II, es un Papa que no es integrista ni fanático, porque considera aspectos teológicos de otras religiones… para mi es algo novedoso y que celebro, porque lo considero una manifestación de inteligencia y respeto por la verdad y también una actitud muy abierta, tan necesaria en este mundo actual cargado de fundamentalismos en tantos aspectos.

· Esto que dice el Papa hablando de la totalidad, es algo bien bonito, porque entrelaza con otras formas de sabiduría (hindú, budista) que de alguna forma plantean este acercamiento a la totalidad y veo que el Papa plantea algo similar, ante lo cual es muy justo celebrarlo, por nuevamente la apertura y la valentía que tiene el Papa de plantear conceptos teológicamente novedosos que están presentes en otras culturas desde mucho tiempo atrás… esto ayuda también a superar ese integrismo que ha permeado en alguna estructuras eclesiales.

· El comunismo se quedó en la fase intermedia de la revolución proletaria

·

A continuación los textos de la Encíclica Spes Salvi que más me impactaron, con las notas que en algún momento (en mi humilde opinión) pueda escribir… así a manera de simbología, voy a escribir en verde las citas del Papa, porque el verde es el color de la esperanza… al menos así ha sido visto hace tiempo…

Se nos ha dado la esperanza, una esperanza fiable, gracias a la cual podemos afrontar nuestro presente: el presente, aunque sea un presente fatigoso, se puede vivir y aceptar si lleva hacia una meta, si podemos estar seguros de esta meta y si esta meta es tan grande que justifique el esfuerzo del camino.

(…)

En este caso aparece también como elemento distintivo de los cristianos el hecho de que ellos tienen un futuro: no es que conozcan los pormenores de lo que les espera, pero saben que su vida, en conjunto, no acaba en el vacío. Sólo cuando el futuro es cierto como realidad positiva, se hace llevadero también el presente.

(…)

Esto me recuerda una parte de una oración compuesta por el Cardenal Newman:

No te pido Señor ver claro todo el camino, solo el próximo paso…

Esa oración de Newman me ha acompañado en los tiempos difíciles en los tiempos en los que hay que buscarle sentido a la vida y que no se lo encuentras, es paso a paso que Dios te va guiando… siempre hacia El, pero paso a paso… con confianza, con esperanza…


(…)


Me quedo con la frase de Santa Josefina Bakhita:

Suceda lo que suceda; este gran Amor me espera. Por eso mi vida es hermosa

Pero este “suceda lo que suceda” no es conformismo, sino es una aceptación de la voluntad de Dios, pero yo diría una aceptación activa, en la cual si a pesar de mis esfuerzos proporcionados se da un resultado con el cual no estoy del todo conforme, además de revisar los aspectos que podría mejorar, es un buen momento… un gran momento de pedirle a Dios que ya que no veo claro todo el camino, pueda ver el siguiente paso y tener la confianza en El de seguir ese paso…



No son los elementos del cosmos, la leyes de la materia, lo que en definitiva gobierna el mundo y el hombre, sino que es un Dios personal quien gobierna las estrellas, es decir, el universo; la última instancia no son las leyes de la materia y de la evolución, sino la razón, la voluntad, el amor: una Persona. Y si conocemos a esta Persona, y ella a nosotros, entonces el inexorable poder de los elementos materiales ya no es la última instancia; ya no somos esclavos del universo y de sus leyes, ahora somos libres.


En general, por filosofía no se entendía entonces una difícil disciplina académica, como ocurre hoy. El filósofo era más bien el que sabía enseñar el arte esencial: el arte de ser hombre de manera recta, el arte de vivir y morir.

En esta imagen, que después perdurará en el arte de los sarcófagos durante mucho tiempo, se muestra claramente lo que tanto las personas cultas como las sencillas encontraban en Cristo: Él nos dice quién es en realidad el hombre y qué debe hacer para ser verdaderamente hombre. Él nos indica el camino y este camino es la verdad. Él mismo es ambas cosas, y por eso es también la vida que todos anhelamos. Él indica también el camino más allá de la muerte; sólo quien es capaz de hacer todo esto es un verdadero maestro de vida

El verdadero pastor es Aquel que conoce también el camino que pasa por el valle de la muerte; Aquel que incluso por el camino de la última soledad, en el que nadie me puede acompañar, va conmigo guiándome para atravesarlo: Él mismo ha recorrido este camino, ha bajado al reino de la muerte, la ha vencido, y ha vuelto para acompañarnos ahora y darnos la certeza de que, con Él, se encuentra siempre un paso abierto. Saber que existe Aquel que me acompaña incluso en la muerte y que con su « vara y su cayado me sosiega », de modo que « nada temo » (cf. Sal 22,4), era la nueva « esperanza » que brotaba en la vida de los creyentes.

« La fe es hypostasis de lo que se espera y prueba de lo que no se ve ». Para los Padres y para los teólogos de la Edad Media

Traducción latina elaborada por la Iglesia Antigua: « La fe es hypostasis de lo que se espera y prueba de lo que no se ve ». Para los Padres y para los teólogos de la Edad Media

A Lutero, que no tenía mucha simpatía por la Carta a los Hebreos en sí misma, el concepto de « sustancia » no le decía nada en el contexto de su concepción de la fe. Por eso entendió el término hipóstasis/sustancia no en sentido objetivo (de realidad presente en nosotros), sino en el sentido subjetivo, como expresión de una actitud interior y, por consiguiente, tuvo que comprender naturalmente también el término argumentum como una disposición del sujeto…

Interpretación que se ha difundido en el Siglo XX en la teología católica y traducción ecuménica dice: fe es: estar firmes en lo que se espera, estar convencidos de lo que no se ve

A decir verdad, me emocionó de sobremanera al ver al Papa citar una concepción luterana que ha sido tomada por la teología católica, me emociona porque veo que es alguien que está llevando el ecumenismo al siguiente paso de lo iniciado por Juan Pablo II, es un Papa que no es integrista ni fanático, porque considera aspectos teológicos de otras religiones… para mi es algo novedoso y que celebro, porque lo considero una manifestación de inteligencia y respeto por la verdad y también una actitud muy abierta, tan necesaria en este mundo actual cargado de fundamentalismos en tantos aspectos.

El hecho de que este futuro exista cambia el presente; el presente está marcado por la realidad futura, y así las realidades futuras repercuten en las presentes y las presentes en las futuras.

Este párrafo me ayudó a comprender lo que el Papa explica posteriormente sobre la doctrina del Purgatorio, especialmente una cuestión que me planteaba yo desde el aspecto quizá puramente pragmático, y esta es la posibilidad de pedirle a Dios ayuda para los difuntos… yo pensaba que al estar su “suerte” decidida al momento de la muerte, era hasta cierto punto innecesario la solicitud de ayuda a Dios para los difuntos, sin embargo al pensar la frase anterior, pienso que podría ampliarse diciendo que las realidades presentes repercuten en las pasadas, de tal forma que al implorar la ayuda divina para alguien ya difunto, esa ayuda podrá darse durante la existencia terrena de esa persona…

Para comprender más profundamente esta reflexión sobre las dos especies de sustancias hypostasis e hyparchonta (…) Hypomone se traduce normalmente por « paciencia », perseverancia, constancia. El creyente necesita saber esperar soportando pacientemente las pruebas para poder « alcanzar la promesa »

LA FORMA CLÁSICA DEL DIÁLOGO CON EL CUAL EL RITO DEL BAUTISMO EXPRESABA LA ACOGIDA DEL RECIÉN NACIDO EN LA COMUNIDAD DE LOS CREYENTES Y SU RENACIMIENTO EN CRISTO.

El sacerdote preguntaba ante todo a los padres qué nombre habían elegido para el niño, y continuaba después con la pregunta: « ¿Qué pedís a la Iglesia? ». Se respondía: « La fe ». Y « ¿Qué te da la fe? ». « La vida eterna ». Según este diálogo, los padres buscaban para el niño la entrada en la fe, la comunión con los creyentes, porque veían en la fe la llave para « la vida eterna ». En efecto, ayer como hoy, en el Bautismo, cuando uno se convierte en cristiano, se trata de esto: no es sólo un acto de socialización dentro de la comunidad ni solamente de acogida en la Iglesia. Los padres esperan algo más para el bautizando: esperan que la fe, de la cual forma parte el cuerpo de la Iglesia y sus sacramentos, le dé la vida, la vida eterna. La fe es la sustancia de la esperanza. Pero entonces surge la cuestión: ¿De verdad queremos esto: vivir eternamente?

TAL VEZ MUCHAS PERSONAS RECHAZAN HOY LA FE SIMPLEMENTE PORQUE LA VIDA ETERNA NO LES PARECE ALGO DESEABLE

Obviamente, hay una contradicción en nuestra actitud, que hace referencia a un contraste interior de nuestra propia existencia. Por un lado, no queremos morir; los que nos aman, sobre todo, no quieren que muramos. Por otro lado, sin embargo, tampoco deseamos seguir existiendo ilimitadamente, y tampoco la tierra ha sido creada con esta perspectiva. Entonces, ¿qué es realmente lo que queremos? Esta paradoja de nuestra propia actitud suscita una pregunta más profunda: ¿qué es realmente la « vida »? Y ¿qué significa verdaderamente « eternidad »? Hay momentos en que de repente percibimos algo: sí, esto sería precisamente la verdadera « vida », así debería ser.

En el fondo queremos sólo una cosa, la « vida bienaventurada », la vida que simplemente es vida, simplemente « felicidad »

« No sabemos pedir lo que nos conviene », reconoce con una expresión de san Pablo (Rm 8,26). Lo único que sabemos es que no es esto. Sin embargo, en este no-saber sabemos que esta realidad tiene que existir.

No sabemos lo que queremos realmente; no conocemos esta « verdadera vida » y, sin embargo, sabemos que debe existir un algo que no conocemos y hacia el cual nos sentimos impulsados

En efecto, « eterno » suscita en nosotros la idea de lo interminable, y eso nos da miedo; « vida » nos hace pensar en la vida que conocemos, que amamos y que no queremos perder, pero que a la vez es con frecuencia más fatiga que satisfacción, de modo que, mientras por un lado la deseamos, por otro no la queremos

Podemos solamente tratar de salir con nuestro pensamiento de la temporalidad a la que estamos sujetos y augurar de algún modo que la eternidad no sea un continuo sucederse de días del calendario, sino como el momento pleno de satisfacción, en el cual la totalidad nos abraza y nosotros abrazamos la totalidad.

Esto que dice el Papa hablando de la totalidad, es algo bien bonito, porque entrelaza con otras formas de sabiduría (hindú, budista) que de alguna forma plantean este acercamiento a la totalidad y veo que el Papa plantea algo similar, ante lo cual es muy justo celebrarlo, por nuevamente la apertura y la valentía que tiene el Papa de plantear conceptos teológicamente novedosos que están presentes en otras culturas desde mucho tiempo atrás… esto ayuda también a superar ese integrismo que ha permeado en alguna estructuras eclesiales.

¿He encontrado la alegría? No... He encontrado mi alegría. Y esto es algo terriblemente diverso... La alegría de Jesús puede ser personal. Puede pertenecer a una sola persona, y ésta se salva. Está en paz..., ahora y por siempre, pero ella sola. Esta soledad de la alegría no la perturba. Al contrario: ¡Ella es precisamente la elegida! En su bienaventuranza atraviesa felizmente las batallas con una rosa en la mano ».

La época del positivismo posterior a Francis Bacon se podría conceptualizar con una afirmación del siguiente estilo: Ahora, esta « redención », el restablecimiento del « paraíso » perdido, ya no se espera de la fe, sino de la correlación apenas descubierta entre ciencia y praxis.

EL POSITIVISMO, LAS REVOLUCIONES Y EL COMUNISMO…

Despúes de explicar las terribles condiciones de vida generadas por la “implantación” del positivismo primero en la revolución francesa y luego en la revolución industrial, se vio lo siguiente:

Se formó la clase de los trabajadores de la industria y el así llamado « proletariado industrial », cuyas terribles condiciones de vida ilustró de manera sobrecogedora Friedrich Engels en 1845. Para el lector debía estar claro: esto no puede continuar, es necesario un cambio. Pero el cambio supondría la convulsión y el abatimiento de toda la estructura de la sociedad burguesa. Después de la revolución burguesa de 1789 había llegado la hora de una nueva revolución, la proletaria: el progreso no podía avanzar simplemente de modo lineal a pequeños pasos. Hacía falta el salto revolucionario. Karl Marx recogió esta llamada del momento y, con vigor de lenguaje y pensamiento, trató de encauzar este nuevo y, como él pensaba, definitivo gran paso de la historia hacia la salvación, hacia lo que Kant había calificado como el « reino de Dios ». Al haber desaparecido la verdad del más allá, se trataría ahora de establecer la verdad del más acá.

(…)

Pero con su victoria se puso de manifiesto también el error fundamental de Marx. Él indicó con exactitud cómo lograr el cambio total de la situación. Pero no nos dijo cómo se debería proceder después. Suponía simplemente que, con la expropiación de la clase dominante, con la caída del poder político y con la socialización de los medios de producción, se establecería la Nueva Jerusalén.

(…)

EL COMUNISMO SE QUEDÓ EN LA FASE INTERMEDIA DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA

Entonces todo podría proceder por sí mismo por el recto camino, porque todo pertenecería a todos y todos querrían lo mejor unos para otros. Así, tras el éxito de la revolución, Lenin pudo percatarse de que en los escritos del maestro no había ninguna indicación sobre cómo proceder. Había hablado ciertamente de la fase intermedia de la dictadura del proletariado como de una necesidad que, sin embargo, en un segundo momento se habría demostrado caduca por sí misma. Esta « fase intermedia » la conocemos muy bien y también sabemos cuál ha sido su desarrollo posterior: en lugar de alumbrar un mundo sano, ha dejado tras de sí una destrucción desoladora. El error de Marx no consiste sólo en no haber ideado los ordenamientos necesarios para el nuevo mundo; en éste, en efecto, ya no habría necesidad de ellos. Que no diga nada de eso es una consecuencia lógica de su planteamiento.

Su error está más al fondo. Ha olvidado que el hombre es siempre hombre. Ha olvidado al hombre y ha olvidado su libertad. Ha olvidado que la libertad es siempre libertad, incluso para el mal. Creyó que, una vez solucionada la economía, todo quedaría solucionado. Su verdadero error es el materialismo: en efecto, el hombre no es sólo el producto de condiciones económicas y no es posible curarlo sólo desde fuera, creando condiciones económicas favorables.

Por otra parte, debemos constatar también que el cristianismo moderno, ante los éxitos de la ciencia en la progresiva estructuración del mundo, se ha concentrado en gran parte sólo sobre el individuo y su salvación. Con esto ha reducido el horizonte de su esperanza y no ha reconocido tampoco suficientemente la grandeza de su cometido, si bien es importante lo que ha seguido haciendo para la formación del hombre y la atención de los débiles y de los que sufren.

Resumamos lo que hasta ahora ha aflorado en el desarrollo de nuestras reflexiones. A lo largo de su existencia, el hombre tiene muchas esperanzas, más grandes o más pequeñas, diferentes según los períodos de su vida. A veces puede parecer que una de estas esperanzas lo llena totalmente y que no necesita de ninguna otra. En la juventud puede ser la esperanza del amor grande y satisfactorio; la esperanza de cierta posición en la profesión, de uno u otro éxito determinante para el resto de su vida. Sin embargo, cuando estas esperanzas se cumplen, se ve claramente que esto, en realidad, no lo era todo. Está claro que el hombre necesita una esperanza que vaya más allá. Es evidente que sólo puede contentarse con algo infinito, algo que será siempre más de lo que nunca podrá alcanzar.

Más aún: nosotros necesitamos tener esperanzas –más grandes o más pequeñas–, que día a día nos mantengan en camino. Pero sin la gran esperanza, que ha de superar todo lo demás, aquellas no bastan. Esta gran esperanza sólo puede ser Dios, que abraza el universo y que nos puede proponer y dar lo que nosotros por sí solos no podemos alcanzar.