Tuesday, September 18, 2007

Esto puede complementar las ideas propuestas en mi anterior post:

Ideas para decidir el rumbo profesional

Estas ideas están tomadas del Podcast que lleva ese nombre de HBR (ver anotación hasta abajo en este mismo post).

Este Podcast da un resumen muy breve del libro con el mismo nombre, pienso que es complementario porque es obvio que cuando me siento miserable, produzco resultados miserables... el autor del libro sintentiza en tres los factores que hacen que alguien se sienta miserable en su trabajo. Esto le puede servir al trabajador para determinar su grado de satisfacción en un puesto determinado así como al gerente para que sepa potenciar estos factores y así lograr que las personas estén contentas en su trabajo y no se sientan miserables, de esta forma excederán las expectativas en los resultados obtenidos.

Me llamó muchísimo la siguiente anécdota (que cuenta el autor en el podcast):

Una mujer era feliz en su trabajo, resultó embarazada y logicamente estuvo fuera del trabajo durante varias semanas, regresó después de tener a su hijo y el jefe no le hizo ninguna pregunta sobre su hijo... después de 2 meses, el gerente no le había hecho ninguna pregunta sobre este evento tan importante para ella... cual fue el resultado, esta mujer concluyó: tengo que salir de aquí, esto es ridículo.... Y esto venía de una persona que estaba contenta con su sueldo, con el tipo de trabajo... pero estaba también la dimensión afectiva / social... no se puede separar... y eso es importante para muchas personas, tan importante como los otros factores decisivos...


En resumen, el autor del libro propone los siguientes factores como causantes de un trabajo miserable...

1. Anonimidad: Las personas no pueden sentirse satisfechas si son anónimas... al menos deben ser conocidas por sus jefes... y conocidas no solamente del nombre, sino conocidas como son, unas personas determinadas en un ambiente específico, con situaciones particulares que atraen su atención... como en todo, el justo balance es importante y el gerente no ha de ser un consejero sentimental ni financiero, pero a veces pienso que se considera a la persona como un "ente productivo" separándolo de las demás facetas de su vida, cuando una persona es mucho más que el realizador de una tarea, es alguien que tiene pensamientos, responsabilidades... y si de alguna forma me preocupo por esos otros aspectos de la vida de quienes están a mi cargo, realmente lograré un impacto positivo en la consecución de los objetivos propuestos, porque la gente que trabaje conmigo se sentirá comprendida, verá fomentada su autoestima, etc.

2. Irrelevancia: Todos necesitamos comprender y saber que nuestro trabajo le importa a alguien. Necesito saber que mi trabajo es importante, porque cuando no veo la conexión entre mi trabajo y la satisfacción de la necesidad específica de la sociedad, del bien común.

3. Incapacidad de medición: Las personas necesitan de alguna forma verificar que están desempeñándose de acuerdo a lo esperado, esto da sensación de seguridad. En el caso de personas que se dedican a las ventas, es relativamente sencillo: la meta de ventas. Sin embargo en otras areas de trabajo hay que ser creativo para poder establecer estas métricas, el autor menciona aspectos creativos implementados, por ejemplo medir la cantidad de personas que salen sonriendo despues de ser atendidos en un restaurante...


Para ver estos aspectos en versión positiva, creo que podrián verse así, tanto para el trabajador como para el gerente:

Fomentar:

1. La visión y comprensión de la persona como un todo.
2. Mostrar la relevancia del trabajo desempeñado
3. Desarrollar medidas objetivas de desempeño.

Mientras escribía esto recordé una anécdota muy sugerente que puede sevir para terminar este texto:

Durante mi último curso en la escuela, nuestro profesor nos puso un examen. Leí rapidamente todas las preguntas, hasta que llegué a la ultima, que decía así: ¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela? Seguramente era una broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Era alta, cabello oscuro, como de cincuenta anos, pero... ¿cómo iba yo a saber su nombre? Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco. Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen. Por supuesto, dijo el profesor. En sus vidas ustedes conoceran muchas personas. Todas son importantes. Todas merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: !Hola! Yo nunca olvidé esa lección. Tambien aprendí que su nombre era Dorothy.


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Fuente:

http://conversationstarter.hbsp.com/2007/08/are_you_doing_enought_to_promo.html

Three Signs of a Miserable Job: Harvard Business Online's Paul Michelman talks with Patrick Lencioni, author of the new book The Three Signs of a Miserable Job.

3 Responses to Tres señales de un trabajo miserable...:

  1. Se nota que has estado muy reflexivo al respecto del trabajo...mi experiencia laboral confirma algunos de los aspectos que mencionas, mi jefe siempre me hizo sentir alguien importante en la institución, a la fecha somos amigos y contamos con cierta mutua admiración. En cuanto a que tu trabajo sea importante para alguien, también pude vivirlo y fue muy gratificante, principalmente porque cuando yo era más joven (jajaja), era más idealista. Sin embargo, en cuanto a los resultados, podría decirte que no fue muy satisfactorio. No era que mis jefes (tenía una junta directiva arriba de mi jefe directo)esperaran más de mi trabajo, es que esperaban resultados distintos a los que yo quería conseguir con mi trabajo. Quizás esto último -después del hecho de ser madre- fue lo que más me animó a dejar mi trabajo, estaba cansada de trabajar para intereses de otros. Creo que esto último no tiene que ver mucho con que tu trabajo sea miserable o no, creo que tiene que ver con que si tu prioridad es la remuneración económica o si puedes elegir para quién trabajas. Hay momentos en la vida en que puedes elegir y las más de las veces en que no puedes hacerlo, y esto no te hace mejor o peor, creo que tienes que estar por encima de esto y trabajar por las metas por las cuales te han contratado.

  1. Muy interesante.

    Entiendo muy bien lo que dice el autor sobre lo de la anonimidad, aunque también pienso que una persona que está completamente satisfecha con su trabajo, y se siente segura de sí misma no necesita el reconocimiento de nadie, simplemente basta con saberse útil, competente, y estar convencida que el trabajo que desempeña le ayuda a superarse y a convertirse cada vez más en la clase de persona que quiere ser, a nivel personal y laboral....pero no creo que haya mucha gente como esta “persona anónima” que planteo. Yo al menos no soy tan segura de mí misma ni estoy satisfecha con mi trabajo, pero la verdad no me importa mucho si me conocen o no, con tal que los superiores sepan que el trabajo se está haciendo y que se hace bien y sin mayores problemas, no me importa si piensan que me llamo Soledad, Piedad, Jesús, o José...que mido 1 metro 10, o 1 metro 80...conozco mis limitaciones, sé hasta dónde puedo empujarme, impulsarme a subir un escalón más....o simplemente quedarme donde estoy.

    También pienso que la necesidad de ser “conocido” en el ambiente laboral, la necesidad de que los jefes no sólo te conozcan sino que sepan tu nombre, tus gustos, tus logros laborales, etc. es más que todo la necesidad que tenemos de recibir un reconocimiento positivo, no tanto por el hecho de saber que nos creen competentes o no, porque la verdad es que lo que los otros crean de uno no es realmente tan importante como lo que uno crea de sí mismo, pues la necesidad es simplemente indispensable cuando se quiere seguir subiendo de puesto en la organización, o recibir un aumento, o una buena referencia, etc....pero no es, a mi parecer, importante para lo que piense y sepa uno de sí mismo.
    Pero todo esto no es la norma para la mayoría de la población mundial. El autor tiene razón, todos necesitamos alguna clase de reconocimiento, de alguna manera y en algún aspecto de nuestras vidas. Son pocos y contados los personajes como el que más o menos describo aqui.

    Visto desde el punto de vista de un supervisor, el autor tiene razón, el subalterno necesita el apoyo y reconocimiento del jefe, y el jefe a su vez, lo necesita de su jefe....pero a un nivel mas personal creo que para estar completamente satisfechos tenemos que ver hacia adentro.....creo que ya estoy hablando en círculos....pero un último pensamiento: No hay trabajo miserable, es nuestra actitud la que dicta el éxito o fracaso de lo que hacemos, es nuestra actitud, positiva o negativa. Me gusta lo que escribís y lo que leés. Paro aquí.

  1. Anonymous said...

    Pues yo siendo médico, apenas entiendo esto de gerencia, pero en realidad, pienso que uno debe disfrutar de su trabajo, sea lo qque sea. todas las personas son importantes en una empresa, ya que se debe trabajar y funcionar la misma en equipo. Asi que felicidades por estas publicaciones, me gustan y me ayudan en mi trabajo.